La Selección Argentina quedó a un paso de la catástrofe. La derrota contra Arabia Saudita no estaba en los planes de nadie y ahora condiciona por completo el futuro argentino en el grupo, principalmente porque quedan, supuestamente, los dos rivales más complejos: México y Polonia. Argentina padeció el partido contra Arabia Saudita y con personalidad, lo azotó en Lusail por 2-1.
Un ejemplo de esto que describimos es la situación que se dio en el segundo gol de Arabia Saudita, cuando Albulayhi decidió no festejar el gol con sus compañeros y dedicárselo a Leo Messi en la cara. El defensor árabe vio el golazo de su compañero para el 2-1 y rápidamente le dio un palmada en la espalda a Messi, que se dio vuelta y se lo quedó mirando.
Albulayhi le terminó mostrando falta de respeto a Messi, y con sus gestos dio a entender que ellos también estaban en partido, que tenían personalidad. Messi se quedó mirándolo y luego tuvieron que separarlos porque iba a pasar a peores. Argentina deberá recuperarse de este golpe demoledor porque el próximo sábado tendrá una final contra México.
"Es el momento de demostrar que somos fuertes. Este grupo no va a dejar tirada a la gente. Sabíamos que Arabia es un equipo con buenos jugadores, que mueve bien la pelota y que adelanta mucho la línea. Lo trabajamos, pero nos aceleramos un poco. Este es un grupo que se destaca por la unión. Es el momento de demostrar que somos fuertes de verdad. Es un golpe muy duro para la gente y para nosotros, pero que confíen porque este grupo no los va a dejar tirados y vamos a ir a buscar los 2 partidos", reflexionó Messi luego de perder el debut.